Lo de los ‘capuchos’ se salió de control: comerciantes y ciudadanos, los más afectados
Lo que comenzó como una nueva jornada de protestas terminó convirtiéndose en horas de tensión para conductores, comerciantes y estudiantes en el norte de Montería. Disturbios protagonizados por encapuchados obligaron al cierre de una de las principales vías de la ciudad, afectando la movilidad y dejando un uniformado lesionado.
La paciencia de muchos monterianos volvió a ponerse a prueba este jueves tras una nueva jornada de disturbios en inmediaciones de la Universidad de Córdoba, donde un grupo de capuchos protagonizó enfrentamientos con la fuerza pública, generando caos vehicular y preocupación entre la comunidad.
Durante varias horas, cientos de ciudadanos quedaron atrapados en medio de la situación, mientras buses de servicio público, motociclistas y vehículos particulares buscaban rutas alternas para evitar la zona del conflicto.
Según las autoridades, los hechos fueron atribuidos a un grupo identificado como el denominado “Movimiento 8 y 9 de Junio”, una organización que recientemente apareció en el radar de los organismos de seguridad y que habría participado en los enfrentamientos registrados cerca del campus universitario.
La confrontación incluyó el lanzamiento de piedras, artefactos explosivos artesanales conocidos como “papas bomba” y otros objetos contundentes contra los uniformados de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden. En medio de los disturbios, un integrante de la Policía resultó herido en uno de sus brazos tras la explosión de uno de estos elementos.
La situación obligó a suspender temporalmente el tránsito por el corredor vial que comunica el norte de Montería, por lo que numerosos conductores tuvieron que ser desviados hacia el Segundo Anillo Vial para continuar sus recorridos.
Pero más allá del impacto en la movilidad, comerciantes de la zona también reportaron afectaciones económicas. Muchos establecimientos vieron reducida su actividad debido al cierre de vías y al temor generado por los enfrentamientos.
El comandante de la Policía Metropolitana de Montería, coronel Héctor Ruiz, señaló que las autoridades respetan el derecho a la protesta, pero advirtió que los hechos ocurridos no corresponden a manifestaciones pacíficas sino a actos violentos que ponen en riesgo a la ciudadanía.
Los disturbios se extendieron por cerca de tres horas, tiempo durante el cual la zona permaneció bajo tensión hasta que la fuerza pública logró recuperar el control del sector.
Mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para identificar a los responsables, entre la comunidad crece la preocupación por la repetición de este tipo de hechos, que cada vez generan mayores afectaciones para quienes estudian, trabajan o transitan diariamente por uno de los sectores más importantes de la ciudad.
Para muchos ciudadanos, el debate ya no gira únicamente alrededor de las protestas, sino sobre el impacto que estos episodios tienen en la seguridad, la movilidad y la tranquilidad de Montería.



