El pastor Alfredo Saade fue suspendido como embajador en Brasil por participar en política
A pocos días de que los colombianos regresen a las urnas para definir quién ocupará la Casa de Nariño, la tensión política escaló hasta el servicio diplomático del país. El protagonista de esta nueva controversia es el pastor cristiano Alfredo Saade, embajador de Colombia en Brasil, quien fue suspendido por la Procuraduría General de la Nación tras considerar que habría cruzado la línea que separa el ejercicio de un cargo público de la actividad política electoral.
La decisión del organismo disciplinario se produjo luego de que Saade publicara varios mensajes en redes sociales relacionados con la campaña presidencial. En ellos, invitó al ministro del Interior, Armando Benedetti, a apartarse del Gobierno para respaldar la candidatura de Iván Cepeda y posteriormente hizo un llamado similar al presidente Gustavo Petro para que asumiera un papel más activo en esa aspiración política.
Para la Procuraduría, las publicaciones podrían constituir una intervención indebida en política por parte de un funcionario que ejerce representación oficial del Estado colombiano en el exterior. Uno de los elementos que llamó la atención del ente de control fue que las opiniones fueron emitidas mientras Saade se identificaba públicamente como embajador de Colombia en Brasil.
La suspensión llega en uno de los momentos más agitados de la contienda presidencial, marcada por fuertes enfrentamientos entre las campañas de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. En medio de ese ambiente, los señalamientos, las denuncias y los cruces de declaraciones han elevado la temperatura política del país.
Mientras el debate continúa, el caso de Saade se convierte en un nuevo episodio de una campaña electoral que, además de disputarse en plazas públicas y redes sociales, ahora también alcanza a las altas esferas del servicio diplomático colombiano.



