¿Partieron pajita los Conservadores y Liberales en Lorica?: Zulema Jattin sorprende con inesperada visita al exdiputado Jairo López Saleme
En Lorica nadie visita por visitar cuando comienza a calentarse una elección, y mucho menos cuando los que llegan son Zulema Jattin y su hermano, el exalcalde Pachy Jattin, y la casa que pisan es la de Jairo Antonio López Saleme, exdiputado, dirigente de peso y uno de los hombres que todavía mueve una estructura electoral respetable en el Bajo Sinú. La escena dejó a más de uno con la ceja levantada, porque en política loriquera una visita de ese calibre rara vez es para hablar del clima, tomarse un café y despedirse como si nada.
Y el asunto tiene bastante ají. Jairo López Saleme ha caminado políticamente junto a su primo, el senador Fabio Amín Saleme, y en la pasada elección puso una estructura de más de seis mil votos al servicio de Carlos Mario Manzur, hoy alcalde de Lorica y hombre del sector de Amín. Por eso la llegada de los Jattin a su casa no es una postal cualquiera: es como ver sentados en la misma mesa a quienes hasta hace poco estaban jugando en equipos distintos. ¿Se enfrió la relación entre los primos? ¿Se cansó Jairo de cargar agua para un proyecto ajeno? ¿O alguien ya empezó a negociar la próxima Alcaldía?
Porque tampoco estamos hablando de unos recién llegados. Zulema y Pachy Jattin representan una estructura histórica que ha disputado poder, votos y territorio en Lorica, justamente frente a sectores con los que Jairo ha venido caminando. Que ahora aparezcan cruzando la puerta de su casa, cuando apenas comienza a cocinarse la sucesión municipal, es suficiente para prender las alarmas. Si aquello fue una simple visita social, escogieron el peor momento para que pareciera inocente; y si hubo conversación política, entonces en más de una casa deben estar revisando cuentas, compromisos y lealtades.
Por ahora nadie ha firmado divorcios ni anunciado matrimonios, pero la foto ya hizo el daño político: puso a Lorica a preguntar si liberales y conservadores partieron pajita y si el viejo idilio entre Jairo López Saleme y Fabio Amín está llegando a su fecha de vencimiento. Porque si los más de seis mil votos que Jairo mostró en la pasada contienda empiezan a mirar hacia otra orilla, la próxima Alcaldía dejaría de ser una carrera predecible para convertirse en una pelea de perros grandes. Y cuando los Jattin tocan la puerta de Jairo, seguramente no es para preguntar la hora.



